A la baja producción agrícola debido a la sequía, que significaría mermas por encima del 40%, se suman los efectos de los conflictos internacionales.
Si bien la guerra ruso-ucraniana eleva los precios internacionales, lo que atenúa el efecto de la caída de la producción, cabe considerar que Rusia es uno de los principales proveedores de fertilizantes y sus componentes a nivel mundial, lo que genera incertidumbre en países de la región que dependen en gran medida de la importación de los mismos.
En 2021 Paraguay importó agroquímicos provenientes de Rusia por un valor de USD 107 millones. Según referentes de la Unión de Gremios de la Producción, el precio de los fertilizantes se incrementó de USD 600/ton a USD1.300/ton.
Ante la baja producción en la zafra actual, es necesario que se creen las condiciones adecuadas para volver a sembrar y mitigar el efecto negativo en la zafra siguiente, por lo que se espera que la crisis de fertilizantes pueda ser superada para inicios de la temporada de siembra.


