Según la encuesta de Perspectivas de Negocios de S&P Global, la confianza empresarial en Brasil se mantuvo positiva en junio, ya que 52% de las empresas encuestadas esperan que continúe la recuperación económica y que la demanda se fortalezca.
Sin embargo, las empresas brasileñas reconocieron muchas amenazas a las perspectivas, con la inflación en el centro del escenario. Las empresas anticipan que la guerra en Ucrania, la volatilidad de los precios de la energía, la escasez de insumos y el aumento de las tasas de interés seguirán aumentando las presiones sobre los precios.
Las preocupaciones en torno a las presiones de los precios y su impacto en el gasto llevaron a pronósticos a la baja en otros aspectos, tales como, la rentabilidad y las inversiones.
Por ende, las empresas brasileñas esperan menores ganancias para este año, y una medida probable para contrarrestar la incertidumbre inflacionaria es que posterguen sus inversiones con la esperanza de que los precios bajen.

