La educación es uno de los factores que más influyen en el avance y el progreso, tanto de las personas como de las sociedades. Además de proveer conocimientos, la educación enriquece la cultura, el espíritu, los valores y todo aquello que nos caracteriza como personas.
Al cierre del 2021, el 6,5% de la población de 5 a 17 años de edad no asistió a una institución educativa del sistema formal. Esto es equivalente a 118.741 niños, niñas y adolescentes, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Los bajos ingresos familiares y la necesidad de trabajo temprano, son algunos factores que conducen a la inasistencia escolar. El 31,6% de la población de 0 a 17 años se encuentra en situación de pobreza, lo que estaría privándolos del derecho a la educación.
La inasistencia escolar no solo incide en la formación individual del niño o niña y su desarrollo, sino también en sus familias, comunidades y el país en general. Por ello, es necesario fortalecer los programas orientados al reingreso y retención escolar para evitar retrocesos en el desarrollo.


