El Banco Central Europeo (BCE) anunció el incremento de sus tasas en 75 puntos básicos, elevando su tasa de depósito de referencia a 0,75 y el tipo de interés de las operaciones principales de financiación a 1,25% en el intento de retroceder la tasa de inflación hasta el objetivo de mediano plazo del 2%.
El disparo de los precios de la energía debido a la guerra ruso-ucraniana, los problemas en las cadenas de suministros y los efectos colaterales de las recientes olas de calor han impulsado la suba general de precios.
El BCE continuará con el endurecimiento financiero mientras la inflación se ubique por encima de lo previsto, con la probabilidad de que se mantenga superior al objetivo por un periodo prolongado.
Por otra parte, el Producto Interno Bruto (PIB) de la Zona Euro tuvo una variación trimestral de 0,8%. No obstante, los analistas económicos señalan que una recesión en la zona en los próximos meses es inevitable, debido a que el poder adquisitivo de los consumidores se reduce y las empresas se enfrentan a costos de insumos más elevados.


