Donde hay interacción entre personas, se generan vínculos y uno de ellos es La Amistad. En el ámbito profesional, independientemente del tipo de organización y el porte de esta, hay lazos que si se generan de forma genuina pueden impactar positivamente en todo el equipo.
En un Pulso Clave anterior habíamos reflexionado juntos sobre si era posible o no La Amistad en el ámbito laboral. Concluimos que sí y de acuerdo con nuestra experiencia en Mentu, compartimos algunos aspectos que nos dejaron aprendizajes sobre el punto. Hoy celebramos La Amistad, y nos gustaría destacar el impacto que este valor humano tiene en el desarrollo personal de los colaboradores.
El factor o capital social es muy importante en todo equipo de trabajo, aún en este contexto de pandemia en el que todos venimos adaptándonos a las distintas modalidades de trabajo (virtual, semi presencial, etc.), hemos buscado la manera de seguir conectados y fortalecer el vínculo de unos con otros. De eso se trata, de ser cercanos a pesar de los escenarios y desafíos que traiga consigo la vida.
La Amistad propicia que las personas se sientan más plenas y felices. Las relaciones de Amistad entre miembros del equipo de trabajo dan lugar a un ambiente laboral óptimo, donde las personas se sienten más contentas y esto se ve reflejado en la productividad y resultados que se obtienen. Algunos de los beneficios que trae La Amistad para el desarrollo personal en las organizaciones son:
- Creatividad: aquellas conversaciones “con sentido” donde fluyen las ideas y se comparten aprendizajes, pueden darse cuando las relaciones son cordiales, de confianza y respeto.
- Sentido de Equipo: la competencia tóxica es un mito, el sentido de construir, lograr objetivos y celebrar juntos es la meta de todos los integrantes del equipo.
- Profesionales ecuánimes: los vínculos de amistad, aunque son cercanos si son maduros, quedan claros los límites entre las relaciones personales de las profesionales.
- Más esencia, menos apariencia: con el paso del tiempo la amistad de manera espontánea se va fortaleciendo mediante la convivencia misma donde se atraviesan momentos de alegrías, tristezas, preocupaciones, celebraciones etc. Las personas se sienten más seguras para mostrarse cómo son y no como “creen” que deben ser para ser parte del equipo.
- Comunicación asertiva: sin importar el qué, el cómo y el quiénes; se logra llegar a buen puerto porque hay confianza suficiente para conversar, debatir y confrontar sin temor a herir susceptibilidades. ¿Es fácil? Por supuesto que no, llegar a esto requiere de tiempo, presencia y paciencia durante el proceso.
Más allá de que hoy sea un día dedicado a La Amistad, es bueno recordar que este lazo se fortalece día a día con pequeñas acciones y atenciones. Nuestra realidad nos empuja a asumir un desafío, y ese es: “ser amigos en la acción”

