Dic 10, 2021 | Pulso clave

Metas iniciales vs Aprendizajes en miras al 2022.

Por lo general antes de cada nuevo año, hacemos un parate para analizar cuáles fueron nuestros logros y materias pendientes que nos deja el año que se va. ¿Recordas cuáles fueron aquellas metas que se propusieron lograr durante el 2021 en tu organización?

En este Pulso Clave queremos rememorar aquella lista de objetivos/metas que escribimos en el arranque del año 2021 que se está terminando. Si no pudimos concretar todo el contenido de esta, no es motivo para desanimarnos… al contrario, podría tornarse en un impulso que nos lleve a seguir desafiándonos durante el 2022.

¿Tenemos identificados los objetivos que nos gustaría concretar? ¿Contamos con un plan de acción para encaminarnos hacia ellos? ¿Definimos los micro plazos entre un objetivo y otro? Si aún no pudimos hacer el parate para analizar sobre los desafíos para el próximo año, nos gustaría compartir algunos tips que podrían ayudarnos a concretar aquellas metas que nos inspiren a seguir creciendo durante el próximo año:

  1. Identificar las oportunidades de mejora: tener conciencia de aquellas áreas que nos cuestan un poquito más, es tener más de la mitad del camino recorrido, el desafío es dedicarles tiempo para mejorarlas y optimizarlas con el fin de utilizarlas como herramientas en el proceso de nuestro aprendizaje organizacional.

  1. Establecer métodos para el logro de metas: todos podemos tomarnos un tiempo para redactar nuestra lista de metas, sin embargo, solo unos pocos trazan el cómo, cuándo y para qué de cada una de ellas. Visualizar el camino hacia el objetivo, puede marcar una enorme diferencia entre la organización que somos de la que podemos llegar a ser.

  1. Fortalecer vínculos con sentido: nada mejor que rodearnos de aquellas personas que nos motiven a ser mejores. Así como todos tenemos algo bueno que aportar, también tenemos algo mucho mejor que inspirar. La consigna es estar atentos, cuidar el contacto con las personas que forman parte de nuestro día a día.

  1. Ir más allá: ¿hay una idea novedosa dando vueltas? ¿queremos implementar nuevas rutinas? Todo es válido cuando de tratar de mantenernos motivados a seguir creciendo y aprendiendo se trata. Ser inquietos y curiosos son indicadores de que vamos por muy buen camino.

  1. Crear nuevos hábitos: Einstein decía que era imposible obtener nuevos resultados si repetíamos el mismo procedimiento. Queda a la vista el desafío: crear nuevos hábitos, nuevas rutinas y caminos para ir acercándonos cada vez más a aquellos objetivos que hasta el día de hoy siguen pendientes.  

Parte de crecer y seguir evolucionando es llegar a la acción, hacer algo y dedicarle el tiempo que requiere. Todo esto va muy de la mano de tomar decisiones que transformen… decisiones que nos encaminen al desarrollo del potencial que cada organización posee.

 

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