Al cierre del mes de enero, un relativo mayor dinamismo de los depósitos en comparación con el mes anterior y el incremento de otras cuentas de su cálculo, incidieron en el ratio de liquidez del sistema bancario, que se ubicó en 38,6%, pese a ello, enero es el cuarto mes consecutivo en que el ratio se ubica por debajo del 40%.
El comportamiento de la liquidez para este mes se encuentra en línea con el mayor crecimiento interanual de los depósitos de 8,2%. Por su parte, la sumatoria del disponible más las inversiones creció en 5,2% en comparación al pasado año, principalmente por el crecimiento de los recursos alojados en la banca matriz del 19%. En contrapartida, la caída interanual de aproximadamente 25% de la cuenta Caja, mitigó parcialmente el resultado final.
Por el lado del apalancamiento, pese al incremento de las reservas, su ratio se mantiene en el rango del 10% al igual que todo el año anterior. A pesar de que existe un espacio para la canalización de la liquidez hacia el financiamiento, el endurecimiento de las condiciones de crédito podría incidir en esta decisión financiera.


