Independientemente de tomarse las merecidas vacaciones, la persona que trabaja debería poder mantener el balance en las responsabilidades laborales para evitar un posible desgaste emocional y físico, lo que conllevaría a una falta de rendimiento en el ámbito profesional y personal.
Uno de los síndromes más comunes que aquejan a los profesionales es el síndrome de Burnout (síndrome del quemado), que suele hacer aparición ante un elevado nivel de estrés y desgaste en el ambiente laboral. Esto puede tener origen debido a varios factores tales como: extensas jornadas de trabajo, limitado espacio para la vida personal, clima laboral desfavorable, líderes poco comprometidos con el bienestar corporativo entre otros. En este Pulso Clave nos gustaría compartir contigo algunos tips para reconocer las señales de este síndrome y tomar acciones a tiempo.
- Agotamiento físico y mental: la persona tiende a perder energía en todos los niveles de la salud, desde un cansancio que va creciendo paulatinamente hasta un grado elevado de estrés, ansiedad o depresión.
- Cambios en el comportamiento: por lo general cuando una persona va entrando al campo del Burnout, presenta algunos cambios actitudinales que no condicen con su “ser” y “estado de ánimo” habitual. Podría mostrarse indiferente, irritable hasta indiferente.
- Desmotivación otra clara señal es la disminución en la productividad laboral acompañada de una desmotivación que desencadenan en acumular cada vez más los pendientes en la lista.
¿De qué manera podemos evitar que este síndrome ingrese a nuestra organización? Te invitamos a releer el Pulso Clave donde profundizamos al respecto.
Las causas del síndrome de Burnout son muy variadas. Suelen generarse cuando existen factores de riesgo personales como baja tolerancia a la frustración, enfermedades, pérdidas o factores que están relacionados con el ambiente laboral: tareas asignadas sin claridad, liderazgo débil, sobrecarga de trabajos, falta de recursos etc.
Para hacer frente a las primeras señales de este síndrome, es muy importante identificar y modificar las condiciones de trabajo que pudieran haber propiciado su aparición. En casos que requieran de una atención más especial, pudiera ser necesario tomar acciones como reubicación de la persona y/o acompañamiento psicológico para trabajar en la rectificación de hábitos adquiridos.
Lo importante de todo esto es detectar las señales a tiempo. Ayudar a un colaborador que presenta síntomas de este síndrome, evitará daños a la salud y logrará recuperar a un talento sano, motivado y eficiente. El desafío está en… estar atentos, estar presentes.

