En Argentina, la situación macroeconómica y el mercado de divisas son impactados por la creciente inflación y los problemas políticos internos.
En la última semana de junio, el riesgo país argentino, evaluado por J.P. Morgan, alcanza niveles históricos al superar los 2.500 puntos básicos.
El incremento del riesgo es explicado en parte por el deterioro de los números fiscales, con un déficit de 0,25% del PIB en mayo, la dinámica monetaria expansiva y la falta de acumulación de divisas del Banco Central (BCRA) ponen en duda el cumplimiento de sus principales compromisos de deuda.
Para paliar la dificultad de acumular reservas, el BCRA anunció modificaciones a la política de acceso a divisas para restringir algunas operaciones en momentos en que el país enfrenta un aumento significativo de importaciones.
Esta medida impactó en el dólar en la plaza marginal o «blue» se negociaba a niveles máximos históricos de 239 pesos por dólar.


