El Ministerio de Economía del Brasil elevó su proyección de crecimiento de 1,5% a 2% para el corriente año debido al cambio en los indicadores económicos que han demostrado mejoras por encima de lo esperado.
En cuanto a la evolución de los precios, la expectativa es que la inflación finalice en 7,2%, proyección menor a la anterior de 7,9%, siendo esta la primera vez que el Gobierno disminuye dicha tasa para el 2022.
Dicha revisión también fue a consecuencia de las reformas económicas realizadas por el Gobierno, que han compensado el impacto de las altas tasas de interés dentro del mercado.
En cuanto a las proyecciones de los indicadores para el 2023, se mantuvo la previsión del crecimiento del 2,5%. La tasa inflacionaria para el cierre del próximo año subió a 4,5% frente a la de 3,6% proyectada anteriormente.
De concretarse la expansión proyectada del PIB del país vecino, podría contribuir positivamente al comercio exterior, la industria y el ingreso de remesas al país.


