Según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la “población juvenil” comprendida entre los 15 y 29 años de edad en el 2021 fue de 1.960.832 personas, equivalente al 27% de la población total.
Si se desagrega por área de residencia, el 65,3% de la población reside en el área urbana mientras que el restando 34,7% lo hace en la zona rural.
Dentro de la población juvenil se evidencia que el 32,1% de los ocupados asalariados aporta a un sistema de jubilación, mientras que en el grupo de trabajadores independientes de este segmento el 73,4% no cuenta con Registro Único del Contribuyente (RUC).
Estos números evidencian la alta tasa de informalidad, dentro de la población joven, lo que constituye una limitante para el desarrollo, puesto que los ingresos en esta categoría no garantizan el bienestar. Los trabajos informales podría conducir a que la juventud actual no logre aportar lo suficiente para asegurar una jubilación digna añadiendo carga extra a las generaciones futuras.
El bono demográfico debe ser potenciado mediante inversiones que incrementen la productividad.


