El nivel general de precios de Brasil cayó por tercer mes en septiembre, presentando la mayor deflación consecutiva de su historia.
Los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) mostraron que la inflación mensual se redujo 0,29%. La cifra anual se desaceleró a 7,2%.
Esta baja de los niveles de precios en Brasil se dio como resultado de los recortes de impuestos de productos clave de la canasta básica, principalmente del rubro de energía. Estos recortes se combinaron con el endurecimiento de la política monetaria del Banco Central Brasilero (BCB).
No obstante, a pesar de este esfuerzo gubernamental, la inflación anual se mantiene muy por encima del objetivo del BCB que es de 3,5% para este año y 3,25% para el próximo.
La expectativa de los agentes económicos brasileños es que el BCB mantendría sin cambios la tasa SELIC para lo que resta del año y la inflación de 2022 cerraría en 5,71%.


