La Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) anunció un nuevo incremento de 0,75 puntos básicos en su tasa de referencia, situándola en el rango de 3,75% a 4%, la tasa más alta desde enero del 2008.
El Presidente de la FED, Jerome Powell, manifestó que la inflación sigue siendo elevada, reflejando los efectos de los desajustes de la oferta y la demanda de la pandemia, sumados al incremento de precios de las materias primas debido al conflicto ruso-ucraniano.
Así también resaltó que la economía estadounidense se encuentra con un mercado laboral ajustado con una baja tasas de desempleo.
En el comunicado, Powell ratifica lo que había dicho en comunicados anteriores sobre seguir incrementando las tasas hasta llegar a la meta de inflación de 2%, asegurando que la estabilidad de precios es fundamental para la recuperación económica.
Se espera que los demás bancos centrales sigan la misma línea de acción incrementando sus tasas con el propósito de atenuar la migración de capitales.


