Según un análisis de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las personas que se encuentran trabajando en situación de informalidad en América Latina tienen entre 2 y 5 veces más probabilidades de encontrarse en situación de pobreza.
El especialista regional en economía laboral de la OIT, afirma que al menos el 80% de los trabajadores pobres están en condiciones de informalidad, afirmando que hay vínculos estrechos entre la informalidad y los bajos ingresos salariales, que en comparación con un trabajo formal se sitúa entre 20% y 35% por debajo.
Así también destacó que entre el 60% y el 80% de los empleos recuperados luego de la pandemia son empleos informales.
La recuperación y reinserción al mercado laboral formal se vuelve en un desafío para los países considerando el contexto adverso de bajo crecimiento mundial y una alta inflación. Son necesarias políticas que generen incentivos para la formalización, dado que al estar fuera del mercado formal se encuentran en situación vulnerable y expuestos a un endeudamiento mayor.

