La Oficina de Análisis de Económico del Departamento de Comercio de Estados Unidos revisó a la baja el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del cuarto trimestre del 2022 hasta 2,6%, un ritmo menor en comparación al del tercer trimestre, cuando creció 3,2% respecto al trimestre precedente.
La variación del PIB trimestral se debe principalmente aumentos de la inversión privada, el gasto del consumidor, la inversión fija no residencial, el gasto de los gobiernos federal, estatales y locales, que fueron parcialmente compensados por disminuciones de la inversión fija residencial y de las exportaciones.
No obstante, el menor dinamismo observado en el último trimestre del 2022 sugiere que la economía estadounidense está perdiendo impulso.
Se espera que el ritmo de crecimiento del PIB estadounidense sea impactado negativamente en este año por las condiciones crediticias más estrictas y la política de suba de tasas de la FED para reducir la inflación, la cual permanecería por encima de la tendencia histórica.


