La situación cambiaria en Argentina, que ya hace tiempo es delicada, parece no tener una solución en el corto plazo. En lo que va del año, la cotización oficial del dólar se incrementó 28%, ubicando al peso argentino como la segunda moneda más depreciada en el mundo, solo por detrás de la moneda libanesa.
Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) el dólar oficial se devaluaría 125% interanual al cierre del 2023 y 116% en el 2024. Entre los factores que incidirían se encuentran el bajo crecimiento, el déficit fiscal y la elevada deuda pública.
Cabe señalar que el tipo de cambio en el mercado paralelo (dólar blue) actualmente se ubica en de $470, duplicando al tipo de cambio oficial fijado por el Banco Central de Argentina (BCRA).
Adicionalmente el país vecino cuenta con más de 10 cotizaciones para el dólar dependiendo del uso, lo que dificulta las operaciones cambiarias.
La depreciación del peso argentino podría incentivar el aumento del contrabando así como el arbitraje para obtener cierta rentabilidad por la diferencia cambiaria.


