Según los datos de la Fundación Getulio Vargas (FGV), la confianza del consumidor brasileño en el mes de julio se incrementó por tercer mes consecutivo y se ubicó en 94,8 puntos, su nivel más alto desde enero del 2019.
El incremento fue impulsado por las mejores expectativas, cuyo indicador se situó en 107,4 puntos, nivel máximo en los últimos tres años, reflejando el enfriamiento de la inflación y la recuperación de los ingresos laborales.
Por otra parte, el índice de situación actual avanzó 1,1 puntos y se posicionó en un nivel similar al de la prepandemia con 76,8 puntos. La FGV destaca que en la actualidad el mayor obstáculo para la recuperación es el endeudamiento y la morosidad agravada por los altos tipos de interés.
Estos datos podrían indicar que la actividad económica y el consumo del vecino país se estarían recuperando, lo que se puede contrastar con los recientes ajustes al alza de la tasa de crecimiento del PIB esperada para el corriente por parte del gobierno brasileño que mejoró su pronóstico de crecimiento de 1,9% a 2,5%.


