Jul 28, 2023 | Pulso clave

Amistad: como valor en las organizaciones

Un clima laboral favorable por lo general genera un ambiente distendido en la oficina lo que hace posible que el índice de productividad se eleve, esto ¿está ligado al compañerismo o a la amistad entre los miembros de un equipo? ¿Es posible lograr entablar una amistad con un compañero de trabajo? ¿Qué tan recomendable es tener ese tipo de cercanía con una persona del circulo laboral?

Cuando la cultura de una organización es propicia, flexible y favorable se van gestando y fortaleciendo los vínculos y relaciones personales entre colaboradores y líderes. Aunque este tipo de relacionamiento hace que se establezcan lazos de confianza y cercanía, podría en ocasiones -si no son gestionados adecuadamente- crear conflictos a la hora de separar los sentimientos de las responsabilidades y obligaciones. ¿Cómo logramos respetar estos límites sin que impliquen conflictos o desacuerdos que puedan afectar negativamente al relacionamiento dentro de la organización? Proponemos algunas claves:

  1. Conoce a la otra persona: tomarte el tiempo para conocer a la otra persona -fuera del contexto laboral- podría ayudar a desarrollar una sana cercanía con el otro sin que se vea afectado el rendimiento laboral. Ej.: aprovechar espacios como horarios de almuerzo, encuentros post oficina para conversar sobre asuntos personales.
  1. Escucha: una de las partes más difíciles de tener un trato cercano con un compañero o colaborador de equipo, es que podría resultar incómodo llamar la atención sobre alguna cuestión laboral. Lo mejor es escuchar al otro y enfrentar la situación mirándola como una oportunidad de aprendizaje y considerando opciones para resolver el problema de manera conjunta.
  1. Ante todo, buen relacionamiento: es recomendable mantener un buen relacionamiento, sea cual sea el rol que nos toque desempeñar en la organización: ser empáticos, receptivos y solidarios con las demás personas ayudará a construir un excelente ambiente de trabajo. Podría ocurrir que no hay “química” o “feeling” con un compañero, ya sea por diferencias de gustos etc. Lo que no indica que sea motivo de evitar tener un trato cordial y amable por el bien del conjunto.
     
  2. Todo en su momento: hay diferentes temas, diferentes roles y espacios para abordarlos. Es conveniente, buscar el momento y espacio oportunos para cada tema (y puede variar de una persona a otra).

La amistad tiene un valor muy importante en el desarrollo de las personas, por lo mismo es inevitable que se forjen vínculos cercanos en el entorno laboral – que por lo general es el espacio donde más horas pasamos en nuestro día a día – lo importante es saber reconocer los límites y hacer gala de la madurez emocional para que la misma sea un plus dentro de la organización y no algo que dificulte el avance hacia las metas propuestas.  

 

 

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