En línea con el ajuste realizado por la Reserva Federal de EE. UU., que elevó su tasa de referencia hasta 5,5%, el Banco Central Europeo (BCE) incrementó su tasa de referencia en 0,25 puntos porcentuales, la cual actualmente se sitúa en 4,25% su nivel más alto desde la creación de la zona de la moneda común.
Representantes del BCE manifestaron que, pese a moderarse, la inflación sigue elevada, situándose en 5,5% y mantiene una proyección de que permanezca elevada y por encima del rango meta en el largo plazo.
Así también, como era de esperarse, el endurecimiento financiero ha incidido en la actividad económica de la Zona Euro lo que se respalda con el menor consumo de las empresas y los agentes. Si bien, el sector de servicios especialmente de turismo sigue demostrando dinamismo es probable que este comportamiento no sea prolongado.
Las autoridades monetarias seguirán evaluando la evolución tanto de la inflación, como de otras variables como el empleo y la actividad económica para determinar las siguientes subas de las tasas.


