Según las estimaciones preliminares de la Oficina de Análisis Económico de los Estados Unidos, el Producto Interno Bruto (PIB) creció 2,4% en el segundo trimestre del año, frente al 2% registrado en el primer trimestre del año.
Dicho comportamiento puede explicarse por el incremento del gasto de consumo (de bienes y servicios), inversión fija no residencial, gobiernos estatales y locales, inversión en inventarios privados.
Con respecto al consumo, por el lado de los servicios se destaca el incremento de los servicios a la vivienda, servicios públicos, atención médica y servicios financieros. Así también, en relación a los bienes, se destaca el incremento de los bienes recreativos y vehículos, a la par que la gasolina y otros bienes energéticos.
Estos resultados del consumo reflejan la resiliencia del mercado laboral y atenúan el riesgo de una posible recesión para el corriente. No obstante, de prolongarse el endurecimiento financiero, el consumo y la actividad podrían deteriorarse en el segundo semestre.


