El PMI compuesto de la Zona Euro, que mide la actividad tanto del sector manufacturero como el de servicios, se situó en el mes de agosto en 47 puntos, por debajo del nivel de 48,6 puntos registrado en julio.
La desaceleración de la actividad empresarial, que meses atrás estaba siendo explicada por el sector manufacturero, ahora se extendió al sector de los servicios. Este último registró su primera caída desde agosto del 2022.
Así también, el empleo del sector tuvo escaso movimiento, atendiendo que las empresas se mostraron más reacias a aumentar su capacidad ante el deterioro de la demanda y de las perspectivas futuras para los próximos 12 meses que alcanzaron su punto más bajo de lo que va del año.
Estos datos, sumados a la inflación y las altas tasas de interés avivan el temor de bajo crecimiento para la zona de la moneda común. Por otro lado, esta situación podría incidir en la decisión futura del Banco Central Europeo (BCE) sobre mantener o ajustar su tasa de referencia.


