Mucho se viene hablando de organizaciones ágiles e inteligentes. Sin embargo, no todos tienen conocimiento de las características o cualidades que desarrollan este tipo de empresas. Compartimos algunos aspectos que destacan en una organización inteligente.
Peter Senge en su libro “El arte y la práctica de la organización abierta al aprendizaje” menciona que toda organización tiene la posibilidad aprender de sus experiencias, analizar datos y propiciar la mejora continua en pos de los resultados esperados estratégicamente.
La tecnología es uno de los factores determinantes en organizaciones inteligentes, desarrollar plenamente esa capacidad de automatizar tareas marca una gran diferencia a nivel interno. Además del claro vínculo entre organizaciones inteligentes y la tecnología, hay otros aspectos muy interesantes que destacan durante todo el proceso, por ejemplo:
- Aprender en conjunto: la inteligencia organizacional se alimenta de la inteligencia colectiva de su talento humano. Para ello es necesario tomar el hábito de expresar en voz alta los conocimientos y asumir con mucha solidaridad la responsabilidad de compartir con los demás los conocimientos o aprendizajes implícitos/tácitos según corresponda.
- Trabajar en red: es muy necesario desarrollar esta manera de trabajar, un dato no menor, es vital contar con tecnología que facilite el objetivo. Estar al tanto de las actualidades en el mercado implica llegar a tiempo y no quedar desfasado en el tiempo y muy por detrás de la competencia.
- Fijar un propósito colectivo: los seres humanos necesitamos tener un propósito que nos estimule a invertir tiempo, energía y expectativas para cumplir con las metas trazadas. A nivel organizacional entre más desafiante sea el propósito, más consigue involucrar al equipo.
- Cooperar: para poder trabajar en red es imprescindible compartir espacios colaborativos. Para lograr este punto, el ego y la individualidad deben ser puestos a un lado en beneficio de todo el equipo.
Cuando una organización emplea estos puntos, tiende a caracterizarse por tener en sus filas a líderes disruptivos y transformadores, que generan oportunidades de consolidar una cultura que se encamine hacia una organización inteligente.

