Desde esta semana el porcentaje obligatorio de la mezcla de biocombustibles apta para motores diésel dentro del territorio pasó del 2% al 5%, según lo definió el Ministerio de Industria y Comercio (MIC).
Este ajuste es realizado tras el análisis desarrollado por las instituciones públicas competentes, junto a los principales referentes técnicos e industriales del sector. En dicho análisis se consideró que la industria está preparada para doblar su producción de biodiésel, agregando valor a la materia prima nacional.
El biocombustible se elabora mediante el aceite de maíz y aceite de soja, lo que permitiría utilizar la capacidad ociosa de la industria local, contribuyendo a generar o mantener empleos. Como ejemplo, cabe mencionar, que Crémer Óleo, la primera planta de biocombustibles instalada en Villeta, cuenta con una capacidad de producción de 112 millones de litros al año y emplea de manera directa a 200 personas.
Asimismo, la medida agregaría valor al sector agro y contribuiría a cumplir con los compromisos asumidos en materia ambiental como el Acuerdo de París.


