Al cierre del 2023, Paraguay presenta un mejor panorama económico, marcado por el crecimiento esperado de 4,5% del Producto Interno Bruto (PIB), aunque este no se está traduciendo de manera uniforme a todos los sectores ni segmentos.
Así, pese a que la tasa de desempleo se mantiene alrededor del 6%, el empleo sigue siendo mayormente informal, lo que se significa ingresos bajos e inestables para las personas. En ese sentido, el desafío sería generar condiciones para que el crecimiento de 3,8% del PIB proyectado para el 2024 sea más sincrónico.
En lo monetario, la moderación de los precios, con la inflación cerrando en 3,7% interanual a diciembre, por debajo de la meta del 4%, permitiría mejorar el poder adquisitivo de las personas y su capacidad de pago de las obligaciones financieras.
En el Sector Fiscal, si bien el déficit acumulado a noviembre fue de -2,03% del PIB, se prevé cierre el año en 4,1% con la incorporación de las deudas pendientes. Esto reduce la capacidad de acción del Gobierno para generar condiciones para el crecimiento y desarrollo.


