En su primera reunión del año, la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) decidió mantener su tasa de interés de referencia en el rango de entre 5,25% y 5,5%, un máximo histórico en el que se ubica hace cuatro meses
La FED hizo hincapié en que la actividad económica sigue expandiéndose a un ritmo sólido, aunque el aumento del empleo se ha moderado y la inflación permanece en niveles elevados, por lo que la decisión de reducir la tasa se postergaría hasta que exista mayor confianza en que la misma se está moviendo de manera sostenible hacia la meta del 2%.
De esta manera, la FED se encuentra tratando de lograr contener la inflación mediante un endurecimiento financiero sin provocar una recesión en dicho país, un resultado que posiblemente haya conseguido solo una vez en sus más de 100 años de historia.
La FED seguirá monitoreando el comportamiento de la economía, así como los posibles shocks externos que podrían incidir en la misma, para determinar los ajustes futuros de su tasa.


