El avance de la telefonía móvil está transformando el ahorro en países de ingresos bajos y medios, según el Global Findex 2025. En 2024, 55% de los adultos ahorró (12 puntos más que en 2021), y el 40 % lo hizo de forma formal, en cuentas bancarias o de dinero móvil. Este crecimiento histórico impulsa la resiliencia financiera, fomenta la inversión y refuerza la inclusión.
El uso de cuentas móviles para ahorrar se duplicó, destacando África Subsahariana (23%) y América Latina (19%). Sin embargo, persisten desigualdades: mujeres, hogares más pobres y población rural siguen ahorrando menos formalmente.
Solo el 23% de quienes ahorran formalmente reciben intereses, y casi la mitad lo hace de manera mensual. Además, 18 % de los adultos destinó ahorros a la vejez, aunque gran parte concentrado en China.
Aún existe margen de mejora: muchos ahorran en clubes u otros métodos semiformales vulnerables. Trasladar esos ahorros a cuentas formales podría aumentar la seguridad y el acceso a crédito, fortaleciendo el crecimiento económico.

