El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo sin cambios sus tasas de interés clave, dejando la de la facilidad de depósito en 2%, la de operaciones principales de financiación en 2,15% y la de facilidad marginal de crédito en 2,40%. La pausa se produce tras un ciclo de recortes que redujo las tasas del 4,25% de junio del 2024 al nivel actual, en un contexto donde la inflación volvió a alinearse con el objetivo del 2%.
El BCE subrayó que las presiones internas siguen cediendo y el aumento de salarios se está ralentizando, factores que contribuyen a contener la inflación. Sin embargo, persiste la incertidumbre por la posible imposición de un arancel del 15% a productos europeos tras las negociaciones comerciales entre la Unión Europea y EE.UU que podría frenar el crecimiento y presionar la inflación al alza en los próximos meses.
La institución reafirmó su enfoque de “reunión por reunión”, sin comprometerse a una trayectoria fija de las tasas de interés, aunque inversores prevén otro recorte este año si las tensiones comerciales afectan más a la economía. Por ahora, la Eurozona mantiene un leve crecimiento y una dinámica positiva en el empleo.


