La confianza del consumidor estadounidense volvió a deteriorarse en noviembre, reflejando mayor pesimismo sobre el mercado laboral y la economía. El índice de The Conference Board cayó a 88,7 puntos desde 95,5 en octubre, quedando por debajo de lo previsto.
Según economistas, los cinco componentes del indicador se debilitaron o permanecieron en niveles bajos. Los consumidores están menos optimistas sobre su situación actual y mucho más pesimistas respecto a las condiciones empresariales esperadas, mientras que las expectativas de aumento de ingresos se redujeron.
Entre las preocupaciones más mencionadas figuran inflación, aranceles, comercio y factores políticos, además de un aumento en las referencias al reciente cierre del gobierno federal.
En paralelo, las ventas minoristas perdieron impulso en septiembre, con un crecimiento mensual de 0,2%, por debajo de lo esperado y menor al 0,6% de agosto. El resultado refleja un consumidor más cauteloso ante mayores costos y un mercado laboral que muestra señales de enfriamiento.


