El Índice de Gestores de Compra (PMI) manufacturero de Estados Unidos mostró una mejora en diciembre del año pasado, ubicándose en 51,8 puntos, por debajo de noviembre (52,2), mostrando el ritmo de crecimiento más débil dentro de la actual racha positiva de cinco meses, aunque aún permanece en zona de expansión.
La desaceleración estuvo explicada por la contracción de los nuevos pedidos, la primera en un año, y por una caída de las exportaciones, en especial las destinadas a Canadá, afectadas principalmente por los aranceles.
La menor demanda derivó en un crecimiento más moderado de la producción, mientras que las empresas continuaron acumulando inventarios, aunque a un ritmo menor. En paralelo, las presiones de costos siguieron elevadas, si bien los precios de insumos y de venta crecieron al menor ritmo en once meses.
Pese a este contexto, el empleo manufacturero mostró fortaleza, con el mayor aumento desde agosto, y las expectativas para 2026 se mantuvieron positivas, aunque con mayor cautela ante la debilidad de la demanda y la incertidumbre comercial.


