La actividad manufacturera de Estados Unidos mejoró en enero de 2026, según el Índice de Gestores de Compras (PMI) elaborado por S&P Global, que subió a 52,4 puntos desde 51,8 en diciembre, señalando una expansión moderada del sector. Este es uno de los mayores avances desde mayo de 2022 y estuvo impulsado por la acumulación de inventarios, ya que el crecimiento de los nuevos pedidos fue limitado.
Las exportaciones continuaron débiles por séptimo mes consecutivo, afectadas por aranceles e incertidumbres comerciales, especialmente en mercados de América del Sur y Europa. Estos factores también presionaron al alza los costos de insumos, intensificando las presiones inflacionarias y elevando los precios de venta al ritmo más alto desde agosto pasado.
Pese a este escenario, la confianza empresarial se mantuvo relativamente estable. Algunas firmas esperan una mejora de la demanda por menores tasas y un entorno interno más favorable, aunque S&P Global Market Intelligence advirtió que la brecha entre producción y ventas podría derivar en una desaceleración si la demanda no repunta.


