La cartera bancaria morosa representó 2,1% de la cartera total al cierre de diciembre del 2025, con lo cual se ubicó por debajo de la mediana histórica. Esto significó una disminución interanual de 0,1 puntos porcentuales (p.p.) anuales de la tasa de morosidad.
Entre los segmentos crediticios con mayores niveles de incumplimiento se ubican los préstamos de consumo con 4,2%, y vivienda y comercio minorista, ambos con 3,1%. Por otro lado, la administración pública presentó la tasa de morosidad más baja con 0,5%, seguida por el sector financiero e inmobiliario con 0,7%.
A diciembre de 2025 la cartera vencida aumentó 2,2% interanualmente, lo que se explica principalmente por los segmentos de consumo; agricultura y vivienda, mientras que la evolución de los segmentos de comercio mayorista, ganadería y servicios permitió compensar de forma parcial su expansión.
A pesar de que la cartera vencida tuvo aumentos interanuales durante cuatro meses consecutivos, tanto el crecimiento mayor de la cartera total como el aumento de los renegociados moderaron la morosidad.


