En enero, el ingreso total del fisco fue de PYG 4,1 billones y tuvo una caída interanual de 0,5%. Los ingresos tributarios ascendieron a PYG 3,2 billones, aumentando 0,3%. Las contribuciones sociales y las donaciones crecieron 10,0% y 44,9%, respectivamente. Los otros ingresos se redujeron 19,5%, por menores regalías y compensaciones de Itaipú y Yacyretá.
El gasto total obligado ascendió a PYG 4,39 billones y se incrementó 10,4% en forma interanual. En el mismo, las remuneraciones (PYG 1,9 billones) aumentaron 8,5% interanual, las prestaciones sociales en 13,7% y las donaciones en 55,0%. En cambio, los intereses (546 mil millones) y el uso de bienes y servicios (425 mil millones) bajaron 1,9% y 7,9%, respectivamente.
De esta manera, el resultado operativo fue negativo de PYG 282 mil millones y junto a la inversión en activos no financieros de PYG 348 mil millones condujo a que el resultado global fuese un déficit de PYG 630 mil millones. El déficit anualizado se ubicó en 2,0% del PIB, mientras que la meta fiscal es de 1,5% del PIB, lo que requiere una reducción de 0,5 puntos porcentuales al cierre del 2026.


