La economía de Estados Unidos creció a una tasa anualizada de 1,4% en el cuarto trimestre de 2025, una fuerte desaceleración frente al 4,4% registrado en el trimestre previo, según la estimación adelantada de la Oficina de Análisis Económico de dicho país.
El crecimiento estuvo impulsado por el gasto del consumidor y la inversión empresarial, especialmente en tecnología e inteligencia artificial. Sin embargo, fue parcialmente compensado por una reducción del gasto público y la caída de las exportaciones.
Analistas habían proyectado inicialmente un crecimiento cercano al 3% para el trimestre, aunque factores como el cierre gubernamental y la moderación del consumo ajustaron las expectativas.
En el balance anual del 2025, el PIB aumentó 2,2%, por debajo del 2,8% observado en 2024 y del promedio de 2,4% de los últimos 10 años, reflejando un entorno de menor dinamismo. Para el sector empresarial, el escenario combina desaceleración moderada con oportunidades en inversión tecnológica, en un contexto de inflación aún vigilada por la reserva federal.


