La actividad manufacturera de Estados Unidos continuó creciendo en febrero de 2026, aunque al ritmo más débil en siete meses. El índice PMI de S&P Global se ubicó en 51,6, por debajo del 52,4 de enero, manteniéndose aún en zona de expansión.
La producción y los nuevos pedidos crecieron a un ritmo más débil, afectados por condiciones climáticas adversas, altos costos y aranceles que continúan impactando el comercio internacional. En este contexto, las exportaciones cayeron por octavo mes consecutivo, especialmente hacia Canadá, mientras la demanda se apoyó principalmente en el mercado interno.
El empleo mostró un crecimiento marginal, reflejando cautela empresarial ante la incertidumbre comercial. Aunque los costos siguieron elevados por los aranceles, la inflación en precios de venta se moderó por la competencia.
Pese a la desaceleración, la confianza empresarial mejoró y alcanzó su nivel más alto en ocho meses, impulsada por expectativas de expansión y nuevos productos.


