La economía china comenzó el 2026 con resultados mejores que los esperados, impulsada por la producción industrial y el consumo.
La primera creció 6,3% interanualmente en enero y febrero, superando las previsiones, destacándose el dinamismo de la manufactura de equipos y de alta tecnología, así como de la producción de impresoras 3D, baterías de iones de litio y robots industriales.
El consumo también mostró señales de recuperación. Las ventas minoristas aumentaron 2,8% en forma interanual, por encima de lo previsto, apoyadas por el crecimiento del comercio electrónico y de algunos bienes de consumo. Por otra parte, la inversión en activos fijos creció 1,8%, impulsada principalmente por la infraestructura, mientras que el sector inmobiliario siguió mostrando debilidad.
Los analistas señalan que la economía de China inició el año con solidez, aunque persisten riesgos externos y desafíos internos que podrían afectar su crecimiento. Esto podría limitar su demanda de productos de otras regiones.


