La cantidad de tarjetas de crédito activas fue de 2,48 millones en febrero y aumentó 12,2% en forma interanual, mientras que el saldo total de estas ascendió a PYG 6,2 billones (USD 957 millones), con un incremento de 30,5% en relación al de febrero del 2025.
De esta manera, el saldo promedio por tarjeta se situó en PYG 2,5 millones y creció 15,4% interanualmente, debido al incremento más que proporcional del saldo frente al de plásticos. Estos resultados estarían reflejando en parte un mayor acceso de las personas a este medio de pago, así como también un aumento de la cobertura de gastos través de este instrumento.
Por líneas de crédito, se destacan las tarjetas de más de PYG 10 millones y menores a PYG 3 millones, que registraron la mayor incidencia en el crecimiento del saldo, con aumentos respectivos de 29,8% y 50,2%.
El mayor nivel de morosidad se situó en las líneas más bajas: 7,9% en la de PYG 3 a 5 millones y 6,9% en la de menos de PYG 3 millones. Esto señalaría un mayor endeudamiento en estos segmentos que podría incrementarse con el aumento de las tasas de interés.


