El sector manufacturero de China se mantuvo en la zona de expansión en marzo, aunque enfrenta crecientes presiones de costos y disrupciones en la cadena de suministro. El índice de gestores de compra (PMI), se ubicó en 50,8 puntos, marcando el cuarto mes consecutivo por encima del umbral de crecimiento, aunque por debajo del 52,1 registrado en febrero.
La producción, los nuevos pedidos y el empleo continuaron al alza, impulsados por una demanda sólida y estrategias comerciales más competitivas. Sin embargo, la inflación de insumos alcanzó su nivel más alto desde marzo de 2022, trasladándose a precios finales en máximos de cuatro años.
Asimismo, los tiempos de entrega de proveedores se extendieron, mostrando el mayor aumento desde diciembre de 2022 vinculado a tensiones logísticas, precios de insumos elevados y restricciones de capacidad. Según Rating Dog, el entorno macroeconómico será más complejo, con presiones inflacionarias externas y un crecimiento moderado previsto. Aun así, las expectativas empresariales se mantienen positivas a 12 meses.


