El crecimiento de la economía estadounidense se desaceleró con fuerza en el cuarto trimestre de 2025, con un avance del PIB de apenas 0,5% anualizado, por debajo del 0,7% estimado y muy lejos del 4,4% del trimestre previo, según la Oficina de Análisis Económico.
La revisión a la baja se explicó principalmente por menor inversión empresarial, especialmente en inventarios y activos intangibles, así como un ligero ajuste en el consumo (1,9%). “Las empresas muestran cautela ante un entorno incierto”, destacan analistas.
Pese a la desaceleración, las utilidades corporativas crecieron con solidez, aumentando en 246.9 mil millones de dólares. Además, la demanda interna privada avanzó 1.8%, lo que sugiere que el consumo y la inversión aún sostienen la actividad.
Así también, el cierre parcial del gobierno afectó el resultado. Para el futuro mediato, analistas prevén una recuperación moderada, aunque advierten que la debilidad en inversión y los riesgos externos seguirán marcando el ritmo económico.


