La Presidencia de la República designó al economista Oscar Lovera como nuevo ministro de Economía y Finanzas, en reemplazo de Carlos Fernández Valdovinos. Su llegada se produce en medio de la “economía de guerra” planteada por la administración saliente, en un contexto de menor recaudación y restricciones fiscales que obligan a reforzar la prudencia en las finanzas públicas.
Su nombramiento llega en un momento en que la conducción económica deberá sostener la credibilidad fiscal lograda en los últimos años. Entre sus principales desafíos figuran continuar con la convergencia hacia la meta de déficit fiscal de 1,5% del PIB en el 2026, en un contexto de menor dinamismo de la recaudación tributaria y mayores presiones sobre el gasto público.
A ello se suma la necesidad de profundizar la desdolarización de la deuda pública sin comprometer su sostenibilidad, priorizar sectores estratégicos, honrar obligaciones pendientes con proveedores del Estado y preservar la solidez macroeconómica para mantener los dos grados de inversión y apuntar a una mejora adicional en la calificación soberana.


