En su más reciente reunión, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha optado por mantener inalterados los tres tipos de interés en 4,5%, a pesar de un contexto económico desafiante.
La decisión consideró las perspectivas de inflación a mediano plazo, dado que, pese a las presiones relacionadas con la energía, la inflación subyacente disminuye y los previos aumentos de las tasas afectan las condiciones de financiamiento, frenando la demanda
En términos a la actividad económica, se observa un estancamiento de la Zona Euro en el último trimestre de 2023, con algunos indicadores de encuestas apuntando a una posible recuperación en el futuro. El mercado laboral se mantiene sólido, aunque la demanda de mano de obra se desacelera y habría menos vacantes
En cuanto a la inflación, esta aumentó al 2,9% en diciembre, influenciada por medidas fiscales anteriores. Sin embargo, la tendencia general sigue siendo a la baja, y se espera que disminuya a 2% en el mediano plazo debido a debilitamiento de los efectos de las crisis energéticas pasadas y a la política monetaria restrictiva.


