En un contexto de altas tasas de interés, que encarecen el costo del crédito, la tasa de morosidad del sistema bancario a nivel general alcanzó 3,41% en el mes de julio, un aumento de 0,31 puntos porcentuales (p.p.) interanual.
No obstante, esta tasa es menor a la registrada en junio, lo que en parte podría estar reflejando la renegociación de los préstamos con mora y el ajuste de carteras, además de cierta recuperación de la capacidad de los agentes para cumplir con sus obligaciones financieras.
En el análisis por segmento de crédito, se observa que la morosidad de los préstamos para venta y reparación de vehículos fue la de mayor variación positiva, con 3 p.p. más que en julio del pasado año. Otros sectores como el comercio al por menor, que tiene la mayor tasa de morosidad con 6,2%, los servicios personales y la construcción también tuvieron incrementos en su mora.
Considerando la mayor disposición de circulante característica del periodo previo al fin de año, esta situación podría mejorar en la última parte del 2023.


