El índice de confianza del consumidor estadounidense se situó en 106,1 puntos en el mes de agosto, por debajo de los 114 puntos alcanzados en el mes de julio. La persistencia de los precios elevados y el deterioro de la situación del mercado laboral incidieron en la caída del índice.
Por subíndices, el indicador de la situación actual se situó en 144,8 puntos, desde 153 puntos del mes previo. De esta manera se ubicó en su nivel más bajo desde noviembre del 2022. Por su parte el indicador de expectativas cayó a 80,2 puntos desde 88 puntos, cerca del puntaje que indicaría un pronóstico de recesión, considerando que cuando el índice de expectativas se sitúa por debajo de los 80 puntos representaría que los agentes esperan una recesión en el próximo año.
Los consumidores volvieron a preocuparse por el aumento de los precios especialmente de los alimentos y de la gasolina, anticipando una inflación de 12 meses de 5,8%. Así también la cantidad de personas que manifestaron dificultad para encontrar trabajo se incrementó en relación al mes pasado.


