En el día en que celebramos a los niños, niñas y adolescentes cabe analizar la situación en la que se encuentran las 2.455.079 personas de 0 a 17 años de edad que viven en el país.
Al cierre del 2022, el 26,1% de ellos se encontraba en pobreza y 8,5% en pobreza extrema. La incidencia se profundiza en el área rural, donde la pobreza extrema afecta al 13,6%. Esto limita el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes, afectando sus capacidades tanto actuales como futuras al no recibir la alimentación, la educación y la atención de salud necesarias.
En ese sentido, el 75,6% no tiene cobertura de seguro médico, es decir, 1.856.271 personas. Por otro lado, del 72,7% que se encuentra en edad de estudiar, 96.582 no asiste a institución educativa alguna, lo que, sumado a una educación de baja calidad, complica la inserción económica formal y la posibilidad de percibir en el futuro ingresos estables y decentes.
De esta manera, desarrollar políticas públicas enfocadas a la nueva generación del país es un desafío primordial que el Gobierno entrante deberá superar.


