Tras días de incertidumbre por la crisis de bancos en Estados Unidos (EE.UU.), las expectativas se concentraron en torno a la reunión de la Reserva Federal (FED) y la decisión que tomaría sobre su tasa de referencia.
El día de ayer, la FED incrementó su tasa en 25 puntos básicos, llegando de esta manera al nivel histórico de 5%, manteniéndose así firme en el compromiso de lograr que la inflación se situé en su objetivo de 2%.
La decisión estuvo marcada previamente por un debate sobre el impacto que podría tener en los mercados el incremento de la tasa luego de los recientes sucesos en el sistema financiero. De hecho, en su reunión de febrero, el Presidente de la FED daba indicios de que las tasas iban a subir a un mayor ritmo, lo que no se produjo dado que el ajuste fue igual al del mes previo.
Así también, la junta de la FED y el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), publicaron sus proyecciones de tasas de fondos federales, que se espera se ubiquen en 5,1% a finales del 2023 y que permanezcan elevadas por un tiempo prolongado.

