La sequía que se encuentra afectando a la Argentina podría llegar tarde para poder compensar los resultados negativos en los cultivos que requieren más agua en febrero, puesto que la cosecha se produce en el segundo trimestre del año.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires anunció que las lluvias esperadas podrían aliviar la situación para la campaña 2023/24 pero ya no permitirían mejorar el presente ciclo productivo.
Así también, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) anunció reducciones drásticas en las proyecciones de producción para un triángulo clave de la región productora de La Pampa.
Considerando que Argentina es uno de los mayores exportadores de harina y aceite de soja, así como también es un importante proveedor de maíz, su producción es determinante para la fijación de precios internacionales. Por tanto, la menor perspectiva de su producción incidiría para que los precios internacionales de los productos mencionados se incrementen ante la escasez de oferta.

