Según los de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO), el nivel de procesamiento al décimo mes del año fue de 1,9 millones de toneladas, con una caída interanual de 33,6%. Esto significa un millón de toneladas menos en comparación al promedio de los últimos tres años.
Con estos resultados, el 2022 se encamina a ser el peor año de la industria desde el 2012, lo que se debería a la escasez de materias primas para el procesamiento, teniendo en cuenta que la merma productiva de soja durante la zafra principal fue cerca del 70%. Pese a que a la molienda de granos distintos a la soja se ha incrementado, no logró compensar el volumen perdido de la soja.
Considerando el limitado stock de materia prima, la mayoría de las empresas han parado sus operaciones por lo que queda del año.
Teniendo en cuenta el buen pronostico de producción de soja para la campaña 2022/23, se espera que el sector recupere sus niveles de procesamiento el año que viene y registre un crecimiento elevado.


