Los créditos con retrasos en su pago han crecido en forma interanual en el contexto inflacionario actual, que conduce a las personas y empresas a priorizar gastos dada la reducción de su capacidad de pago.
Dicha situación conduce a que se generen mayores presiones sobre los agentes a la hora de cumplir con sus compromisos financieros. Esto se refleja, en parte, en la evolución del saldo de los créditos clasificados por categoría del cliente, que considera sus días de mora.
Excluyendo del análisis a la categoría 1 de clientes con atrasos de hasta 60 días, se verifica que con excepción de las categorías 4 y 6 (moras superiores a 180 y 360 días) que han disminuido interanualmente, en parte por los ajustes de cartera, los créditos morosos de las otras categorías han aumentado en términos interanuales. Se destaca el crecimiento de la categoría 5, superior a 270 días, que se duplicó.
Para fortalecer las opciones de recuperación de la actividad, las entidades pueden seguir trabajando en desarrollar herramientas que permitan la renegociación y refinanciación de deuda


