Al cierre de junio, la tasa de desempleo se posicionó en 6,7%, la cual es 1,8 puntos porcentuales (p.p.) menor al resultado del trimestre anterior y 1,9 p.p. inferior a lo registrado en el mismo periodo del año anterior. Si bien esto estaría reflejando una recuperación del empleo, parte de los desempleados pudo haber migrado a la inactividad considerando cuya tasa subió a 29,8% de un año a otro.
Analizando la población ocupada por sectores, el agrícola y ganadero registró un descenso de 124.420 personas con respecto al año anterior a consecuencia de la sequía que continúa impactando la fuerza laboral en el mismo. Sin embargo, las variación trimestral fue positiva empleando a 6.952 más, debido en parte a los preparativos para la siguiente cosecha. Por su parte, el sector terciario incorporó a 194.885 personas más con respecto al año anterior.
La población ocupada de las industrias manufactureras tuvo una caída. Es probable que los costos al alza y la escasez de materias primas, retrocesos en la cadena logística y aumentos en los costos de producción hayan incidido en el ajuste a la baja del empleo.


