El índice de precios de los alimentos elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por su siglas en inglés), se contrajo en julio 13,3 puntos en comparación al mes pasado, registrando su cuarto descenso consecutivo.
Dicha caída mensual es la mayor registrada desde octubre del 2008 y es explicada por las fuertes disminuciones de los índices de aceites vegetales y cereales. Los demás rubros tuvieron disminuciones marginales.
La baja en el índice de los cereales se debió a la retracción de los precios internacionales del trigo, considerando el acuerdo alcanzando entre Ucrania y la Federación de Rusia para desbloquear los principales puertos ucranianos del Mar Negro, lo que se traduciría en la reanudación de las exportaciones ucranianas.
La desaceleración del índice de los alimentos podría señalar la moderación en la inflación mundial, siendo probable que a medida que los conflictos bélicos cesen, los precios se ajusten a la baja.


