En mayo, el índice de confianza al consumidor elaborado por la Fundación Getulio Vargas (FGV) tuvo una caída mensual de 3,1 puntos, impulsada por la baja de 5,1 puntos del subíndice de expectativas, mientras que el de situación actual se mantuvo estable.
El resultado negativo evidencia que, a pesar de la mejora en términos sanitarios y los incentivos fiscales que las familias han recibido, la creciente inflación y la dificultad de reincorporarse al ámbito laboral han impactado negativamente en la confianza de los consumidores, especialmente los de bajo ingresos. Además, el 2022 es un año electoral que promete ser reñido por lo que los agentes tienen cierta preocupación atendiendo el panorama incierto.
En este contexto, el gobierno brasileño redujo otro 10% las tasas del impuesto a la importación de 6.195 productos para aliviar la inflación.
Para la FGV el escenario para los próximos meses no da indicios de recuperación clara, generando incertidumbre. Esto podría afectar negativamente a Paraguay por su dependencia de la economía vecina.

